« El más hermoso suicidio »
Una vista diferente de uno de los “imperdible” de la Ciudad de Nueva York

Voy caminando ciudad arriba por la 5 Avenida hasta alcanzar la 34th St, giro a la izquierda y cuento mis pasos hasta acertar 60 metros. Me detengo, salgo de la acera justo al lugar donde un 1 de mayo de 1947 habia aparcada una limusina Cadillac de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Miro hacia arriba y veo como se levanta el majestuoso Empire State Building, me estremezco pensando en la ultima imagen que Evelyn McHale de 23 años vio antes de “posarse” en el techo de aquel coche en su caída de 320 metros. Y digo posarse porque asi parecia haber sido, lucia placidamente dormida, su rostro sereno, en su mano su collar de perlas y sus piernas elegantementes cruzadas.

« No quiero que nadie dentro o fuera de mi familia vea alguna parte de mi. podrían destruir mi cuerpo cremándolo? Les ruego que no me hagan ningún tipo de funeral o ningún tipo de ceremonia. [Mi novio me pidió casarnos en junio. No creo que pueda ser una buena esposa para nadie.]* El estará mucho mejor sin mí. Díganle a mi padre que tengo muchas tendencias de mi madre. »

Evelyn McHale

Serían las 10.40 cuando el policía de tráfico John Morrissey notó como flotaba una bufanda blanca en el aire momentos antes de que una multitud corriera y se apilara alrededor de la limusina.

Fue inmortalizada en una fotografía editada en la pagina 43 de la revista Life del 12 de mayo de 1947 con el título ‘The Most Beautiful Suicide’

Cuando miro al edificio no veo a King Kong ni me acuerdo de ‘Algo para recordar’, en cambio me viene a la cabeza la indiferente y carente de emoción nota escrita que Evelyn dejó en el bolsillo de su abrigo cuidadosamente doblado en el mirador de la planta 86.

*Aparecia tachado en la nota