Después de un largo viaje, el carguero arribó en una fangosa orilla de la isla de Tanna, donde nadie me esperaba. Allí mismo, casualmente, coincidí con el propietario de unas cabañas del otro lado de la isla. Me acercó al centro de la ciudad, un camino sucio y polvoriento con tres comercios y poco más, y me dejó allí prometiendo regresar después de recoger a un cliente del aeropuerto.

Pasaron las horas, estaba anocheciendo y nadie venía por mi. No había más opción que pasar la noche refugiado en un edificio en ruinas que quedó tras el reciente ciclón Pam.  En ese momento vi a Dominique, el único hombre que cruzaba aquella desierta calle. Le conté de mi situación y le pregunté por un hotel donde pasar la noche.
« Ven a mi casa »,  me dijo sin más.

     
     

Me hice un hueco en la esterilla junto a su familia alrededor de un caldero al fuego bajo las estrellas. Comí sopa con ñame y taro (prácticamente a esos tubérculo se limito mi dieta en Vanuatu), y como es de costumbre los hombres nos retiramos al kava bar a por un par de cuencos de esa exótica bebida antes de volver a la cabaña a dormir.

Pasé un par de días con Dominique y su familia hasta que me trasladé a casa de su primo Satu al otro lado de la isla, en una pequeña villa en la selva, cerca del majestuoso volcán Yasur.

En el día hacía senderismo y en la noche visitaba el tranquilo, silencioso y oscuro nakamal. Me sentaba alrededor del fuego junto a los hombres de la aldea y masticaba y tomaba kava, comiendo del plato comunitario y fumando hojas de tabaco fresco.

     

Unos días después, visité una villa de la tribu Nakulamene, allí tuve el privilegio de ver como viven, participar en la ceremonia del kava en su estado más primitivo y sagrado, y disfrutar del atardecer entre las raíces del baniano, para terminar cenando zorro volador con la familia de Tom y disfrutar de uno de los cielos mas estrellados que vi en mi vida, antes de retirarme a dormir.

AHORA HABLEMOS DE KAVA!

El kava es la planta de la pimienta nativa del Pacifico Sur. De sus raíces se elabora un brebaje con propiedades narcóticas del mismo nombre. Su consumo induce a una intensa y placentera sensación de tranquilidad y relajación, muy preciada por los habitantes de Vanuatu y sus países vecinos, considerándose la variedad que crece  aquí como la más potente de todas.

Ritual en una Kastom Villa

En Tanna el kava se extrae a partir de las raíces de la planta fresca y no seca y molida como en otros países del Pacífico Sur. Además, la elaboración y ritual de esta bebida se sigue realizando a la manera ancestral.

Cada miembro de la comunidad, generalmente los hijos de estos, se adentra en la selva en busca de su planta de kava. Haciendo uso de un machete la sacan completamente de la tierra con todas sus raices.
Toda la recolección se lleva al nakamal y se pone en común.

     

Ahora es cuando mientras unos limpian de tierra las raices ayudandose de un pequeño cuchillo o raspador otros van introduciendolas en sus bocas masticandolas y salivandolas hasta conseguir una masa compacta.
Esta es escupida sobre un lienzo o tela sujeto por ambos lados por dos miembros de la tribu mientras un tercero va vertiendo agua sobre la masa. El liquido barroso y de color charco que cae por este filtro va llenando cascaras de cocos que irán tomando cada hombre por turnos.
Entre tanto, todos toman algo de laplap y otros aperitivos de unas grandes hojas en el suelo.

     

Cuando todos han terminado, se van retirando en busca de un cobijo entre las ramas del baniano donde les esperan rescoldos para disfrutar de este estado de trance y del atardecer.

     

Esta ceremonia esta reservada exclusivamente para los hombres, es tabú para las mujeres.
No está permitido grabar videos ni hacer fotografías mientras se hace el ritual.

Kava en el nakamal de una aldea

El nakamal es igual o similar que en las villas kastom, un area llana coronada por un baniano donde se reunen los vecinos, hacen ceremonias y toman el kava.
En realidad no hay más diferencia que la estética de los miembros y el tamaño del grupo.
Aqui nosotros no éramos mas de cuatro, refugiados de la lluvia bajo una tabla alrededor de un pequeño fuego.

Cada comunidad tiene su propio nakamal, aunque son privado no se encuentran en recintos cerrados. Todo el mundo es bienvenido y por supuesto no hay que pagar nada. Tanto kava como los pequeños aperitivos son invitados.

     
     

Kava Bar

Esta es la versión moderna y urbana. Pequeños establecimientos toscos, compuestos de una barra y un taburete. Aquí un señor con una palangana llena de kava elaborada de manera moderna, haciendo uso de un molino o prensa. la vende por cuencos de coco a unos 50 Vatus.
Se distinguen por una luz de color.

Como se toma, a que sabe  y que sentí 

Como se toma: de una sola vez, tirando el asentamiento del fondo, incluso escupido el ultimo trago.
Una vez tomado se deja el cuenco de coco sobre la barra del kava bar o se entrega en el nakamal.
A que sabe: su aspecto es tan sucio como su sabor. A medida que más tomaba, menos agradable se me hacía. Hasta que no pasaron varios días y muchos cocos no asimilé que en realidad me estaba tomando la saliva de toda la aldea.
Que sentía: Ligero entumecimiento alrededor de los labios y lengua. No creo que fuese la causa de mi estado de tranquilidad, creo que debo de atribuírselo a la atmosfera relajada del nakamal.