El Exorcista 1973.

No hay que ser tan “friki”, como yo, para desplazarse a Washington DC sólo para ver unas escaleras, pero si ya estas allí o cerca, sin duda sería una interesante visita.

No son unos simples escalones, son los 75 escalones por los que rodó el padre Damien Karras tras saltar por una de las ventanas de la casa situada en el 3600 de Prospect Street.
Así se quitaba la vida sin titubear para deshacerse de una vez por todas del demonio que abandonaba el cuerpo de Regan MacNeil de 12 años para poseer el suyo.

Hablamos de posiblemente la película más aterradora de todos los tiempo.

     

Aunque el objeto no es la película sino el lugar, haré un pequeño resumen para aquellos pocos que no la han visto – aunque el final ya me lo halla cargado –
Sinopsis: Adaptación de la novela de William Peter Blatty que se inspiró en un exorcismo real ocurrido en Washington en 1949.
Tras haber agotado todos los recursos para averiguar, tratar y curar a su hija sin ningún éxito, considera la posibilidad de estar enfrentándose a algo que se escapa de su entendimiento recurriendo así a la ayuda del padre Karras.


La primera vez que visité Washington no tenía ni idea de que allí se ubicara esa icónica localización  aún cuando había visto la película más de una docena de veces. Hoy una placa conmemora el lugar. Curiosamente la casa no esta marcada ni señalada en las guías turísticas de la ciudad, pero es tan fácil llegar a ella que cuando has localizado uno ya encontrastes el otro.

Las escaleras están en la intersección de las calles Prospect y 36th hasta la calle M.
La casa, como hemos dicho más arriba se localiza en el 3600 de Prospect Street Northwest en el barrio de Georgetown.